Duelo


La ayuda psicológica acompaña y facilita el proceso en un duelo, el aceptar la perdida, toma de consciencia y enfrentamiento, ayudando a gestionar emociones y el dolor que provoca esta experiencia. Permitiendo adaptarse a un mundo sin aquello que se pierde e incluso el tener que recolocar emocionalmente lo perdido y a continuar en la vida.




“El aprender a vivir, en cierta medida, implica aprender a desprenderse.” Esta frase planteada por un escritor tibetano, puede sonar desesperanzadora pero tiene una verdad implicada en lo que significa ser un ser humano y desarrollarse.

Las personas se enfrentan de manera constante a diversas experiencias y procesos en lo que llamamos vivir, y una de esas experiencias es la pérdida, vivencia normal y esperada dentro del ciclo vital. No solo se habla de la pérdida de un ser querido, sino que como plantea Pangrazzi puede ser la perdida de la propia vida o de aspectos de uno mismo como por ejemplo la perdida de la salud. También se pueden perder objetos externos como el trabajo o se puede hablar de pérdidas emocionales tales como la ruptura con la pareja. Además están aquellas perdidas ligadas al proceso de desarrollo, como avanzar de la adultez a la vejez.

Sea cual sea la perdida a la cual la persona se enfrenta, esta involucrará un proceso el cual recibe el nombre de duelo. Este se entiende como un estado afectivo de gran intensidad emocional, siendo una reacción normal y esperada. La persona que atraviesa un duelo, generalmente presenta emociones tales como dolor, aflicción o resentimiento, entre otros, emociones las cuales representan un laso afectivo con aquello perdido.

Se dice que el duelo es una respuesta que refleja finalmente amor y al haber una perdida se espera que aparezcan sensaciones de aturdimiento, perplejidad, malestar, culpa, rabia o negación.

Al ser una experiencia común, se ha estudiado en gran medida y es un tema central de la existencia humana y en donde su intensidad dependerá del valor otorgado a aquello que se pierde.

Es importante destacar que el duelo es un proceso, y por esto mismo presenta diferentes fases. Al ser fases, no siempre se presentaran todas ni seguirán una secuencia lineal, sino que más bien pueden repetirse, solaparse o simplemente no existir.

En primer lugar se encuentra la negación, en donde la persona se encuentra en shock e incredulidad ante la pérdida. En segundo lugar aparece el anhelo y búsqueda de la figura perdida, en donde se toma consciencia de la perdida y generalmente se vivencian sentimientos de dolor y rabia. En tercer lugar la persona puede vivir sentimientos de desorganización, desesperación, soledad o depresión. Por último, al vivir el proceso de duelo se llega a la reorganización en donde la persona logra adaptarse a la perdida y formar nuevos vínculos.

Esta vivencia se manifiesta en todas las dimensiones de la persona, tanto física, psicológica, cognitiva, conductual, social y/o espiritual. Y muchas veces, el proceso puede presentar ciertas dificultades. Estas pueden aparecer, por ejemplo, cuando tiene una duración de más tiempo de lo esperado, cuando no se vive el proceso, cuando los sentimientos son más intensos de lo esperado, entre otros.

Frente a esto, no importa si se habla de un proceso de duelo que siguió el curso esperado o presentó ciertas dificultades, la ayuda psicológica siempre es un gran aliado para vivirlo y adaptarse a la nueva situación.

La ayuda psicológica puede ser una herramienta para las personas en el proceso de aceptar la realidad de la perdida, acompañando en la toma de consciencia y enfrentamiento. Facilitando el trabajo con las emociones y el dolor que provoca esta experiencia. Siendo un soporte para esta persona que requiere continuar viviendo, adaptandose a un mundo sin aquello que se pierde .

La terapia para elaborar duelos es un acompañamiento que facilita el tener que " recolocar emocionalmente lo perdido "y así continuar con la vida integrando lo que se fue al mundo psicológico.

Finalmente, la ayuda terapéutica puede servir como una herramienta para vivir el dolor, que al igual que el amor, tiene sus ritmos, tiempos y periodos.



Centro Rumbos

 Clínico y Multidisciplinario

Psicología, Neuropsicología, Psiquiatría,

Arteterapia, Mindfulness.

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